5/12/08

mucho antes de villahumada


estaba a punto de oscurecer y sólo recuerdo haberlo visto sentado ahí perdido entre el zacate largo, viejo y amarillesco. sentí una tremenda pero extraña empatía con él, estaba solo y con la mirada perdida hacia el lado contrario del ocaso. estoy seguro que alguien le había ofrecido pasar por él pero nunca llegó, ambos poblados le quedaban igual de lejos y su corazón se veía roto a varios metros de distancia. creo que fui el único en observar su agonía mientras el último rayo de sol le daba una palmadita en la espalda, no tenía cara para enfrentarse a nadie, se resignó a quedarse ahí sentado sintiendose un tonto... como yo.

1 comentario:

bIeNo dijo...

Ahora creo que yo también lo ví, inmóvil bajo ese sol que daba frío