17/6/09

kids with guns

Llegué y me estacioné, estaba terminando mi cigarrillo y oyendo el room on fire de the strokes, ya ven, con todo eso de la nostalgia de principios de los dosmiles y la fregada. En eso tres niños esbeltos vienen corriendo hacia mi como jugando carreritas, mientras, mi hermana cris se preparaba para bajar de su auto pues también venía llegando. Yo solo vi un arma gigante y pensé "ahh, estos chiquillos de ahora" me vino a la mente la clásica jugada de los niños que van en el asiento trasero del auto con sus madres y te sorprenden apuntandote con su mano en forma de pistolita y el clásico bang-bang con sacada de lengua y todo, así lo vi. Resulta que los muchachitos eran asaltantes reales y me pedían que me bajara del auto y (aún sin percatarse de la presencia de mi hermana en su jetta polarizado) se dedicaron a apuntarme y a joderme mientras oía alguno de los no tan relevantes tracks del final del disco. Yo no lo podía creer, pensé que si alguien me asaltaba iba a actuar con un poco más de credibilidad, para empezar. Justo en el momento que realmente pensé en bajarme, mi hermana cris hizo un ruido al activar su alarma desviando la atención de los chiquimalos y dándome tiempo de subir mi ventana y alegar demencia, "qué dices? no te escucho..." Debo aceptar que hubo un momento en que sentí los disparos entrando por mi pierna derecha, pero también dudo que siquiera trajera balas su super arma tayko. No pasó mi vida frente a mis ojos, así que creo que algún tipo de reloj biológico dentro de mi conocía que ese no era el momento de mi muerte, además tenía un fuerte pensamiento rondando por mi mente: "para qué carajos se quieren robar un matiz? podría alcanzarlos corriendo, desarmarlos y pisarlos facilmente". Fatigados por mi magistral manera de ignorarlos y al ver que mi hermana usaba su celular agachada en su misterioso auto, decidieron correr hacia su transporte estacionado a casi una cuadra. "Aguas con la línea", gritó el voz de niña mientras bebía una asquerosa tecate light y con sus pequeños puños tocaba el vidrio de adelante de mi auto.

Lo sé, lo sé, hay algunas historias que he inventado pero lamentablemente esta historia es verídica, ahora tendré que dar doble vuelta cuando llegue a mi casa a ver si no se ven los chiquimalos por aquí, ojalá no vuelvan con sus armas cargadas ni con un manual de como robar al señor amable y compañía.

También hubo un momento en que me videé atropellandolos, pero ya he aprendido a ser tolerante con los pobrecitos que beben tecate light.


:)

3 comentarios:

quiZZ dijo...

iiiiiih

J.Ródriguez dijo...

...digno de una composicion musical...

kztor dijo...

hahah a mi tambien me asaltaron unos morros de prepa , lo hiba a postear pero ya lo ihso la mariana